miércoles, 23 de octubre de 2013

La otra historia

Por qué en la escuela nos hacían creer (con un cuentito re tierno) que Colón era un buen tipo? Colón fue un asesino de sueños. Cuando todos creían en cosas fantásticas en donde trabajaban tortugas gigantes, forzudos y monstruos marinos enormes parecidos a los dragones chinos, vino Colón a decirle a la reina que eso no existía, la reina lloró como cuando Colón le contó lo de Papá Noel, pero después se tranquilizó porque le pareció mucho más practico que sea redonda, para llegar así a los almacenes de la india donde había pimienta re barata, para hacer cazuela de mariscos, que al rey le re copaba.
No sé muy bien si le dio a Colón tres barcos ya hechos o se los mandó hacer a medida, la cosa es que se los llenó de presos, que lo mismo no se iban a escapar porque se caerían al agua, y de curas que si se caían no había drama porque en España quedaban una banda.
Salieron todos juntos pero, en una de esas fiestuchas en el barco, doblaron para allá en vez de para acá y se perdieron.
Colón tuvo suerte de que en el palo más alto del barco viajaba un hombre (no me pregunten por qué) y que gritó que ya habían llegado. Todos se bajaron a buscar a los indios que vendían pimienta, pero se encontraron con otros que vendían cacao y que eran más rubios que Colón.
No sé si los indios no se dieron cuenta o eran buenos con los visitantes o no sabían hacer buenos negocios, la cosa es que cambiaron un montón de oro por espejitos y otras pavadas.
Colón se quedó contento igual aunque no encontró pimienta, porque con todo el oro que tenía podía llevar a comer cazuela de mariscos a los reyes y a otros invitados a cualquier restaurant.

En fin, a casi nadie le importa que la tierra sea redonda.



N..

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